domingo, 16 de mayo de 2010

ORBE EN LLAMAS



Si yo fuera como ustedes,
Serían condenados con sus leyes.
Si yo fuera respetado con actos y no palabras,
No me dolería vivir para hospedarles.

Condenan la violación, el homicidio,
La extorsión, la explotación,
Y todo eso lo he vivido yo,
Sin clemencia ni compasión.

Rezan cuando alguien agoniza,
Rezan cuando hay genocidio,
Rezan cuando están en peligro,
Y por más que viva todo esto
No soy escuchado.

Han destruido tanto y aprendido tan poco
Han evolucionado tanto y erran en lo mismo,
Que no entiendo quien es más sabio,
Si a aquel que llaman bestia o,
Ustedes que se creen civilizados.

Tanta moral, ética, religión,
Política, filosofía y reflexión,
Y la soga que está puesta en sus cuellos
Se puso con esas manos que andas trayendo.

jueves, 13 de mayo de 2010

EN LA INANIDAD


Vagar por los suburbios de la sociedad;
La cloaca planetaria,
Bailando en el abismo solitario: enfermedad.
La prostituta del realista ya es la ciudadana,
Condecorada y aceptada, ya no un problema que solucionar.
El vagabundo es el tipo divertido que muestra sus genitales,
No el cuestionamiento del engranaje social..

Pero ya todo desaparece, el papel se vuelve tan volátil,
Que las aves se acostumbraron a ver poemas en los cielos.
Palabras de ayuda, gritos desesperados, llamados a conciencia…
Garabatos de buen léxico que sólo fomentan el “qué lindo”,
“sí, es verdad lo que dice”.
Nadie se mueve, todos estáticos.

Quienes levantan conciencia y miran
Hacia los problemas profundos
Son llamados a callar.
Somos la piedra que estorba
En el camino de quienes sólo van…

EL POETA MALDITO


Bebiendo,
Fumando,
Leyendo,
Escribiendo cosas sobre su bastarda vida.
Criticando que bebe,
Que fuma,
Que lee,
Que escribe cosas sobre su bastarda vida;
Pero no cambiara,
Porque le gusta escribir,
Leer, beber y fumar.

(en la imagen, nada más que Charles Bukowski)

miércoles, 12 de mayo de 2010

FUNERAL


La brisa suaviza el rostro de la memoria melancólica,

por el insigne altar del final, como meta del ser;

remeciendo las entrañas, enmudeciendo la boca,

susurrando que no siempre "querer es poder”.


El césped está silencioso con tantos muertos en pie

Mientras la mirada de ellos se fija en una sola cosa;

En la irónica decadencia del final, porque del vientre

Puede sentirse que la escalofriante ida es morbosa.

Más aun cuando se padece del lugar más vivo.


Las secuelas del gran viaje nunca marchitan,

Y de eso son testigos estos muertos que ahora lloran,

No por sufrimiento de lo perdido, sino,

De la fiel y amenazadora imagen de su destino.